Lesiones leves
Comprender las lesiones leves
Las lesiones leves son frecuentes en los niños y pueden ser consecuencia de actividades cotidianas como jugar, practicar deportes o sufrir accidentes.
Estas lesiones suelen afectar a la piel, los músculos y los huesos, y no suelen ser graves.
Sin embargo, pueden causar dolor y molestias y pueden requerir primeros auxilios básicos y atención médica para garantizar una curación adecuada.
Concertar una cita
Si observas estos síntomas en tu hijo y te preocupa que se trate de una lesión leve, es importante que solicites una evaluación completa a un profesional sanitario.
Concertar una cita con nosotros puede ayudarte a obtener un diagnóstico adecuado y a desarrollar un plan de tratamiento eficaz para controlar los síntomas de tu hijo y garantizar su comodidad y bienestar.
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Reconocer los síntomas de las lesiones leves
Es posible que notes varios signos en tu hijo que podrían indicar una lesión leve:
- Moratones (Contusiones): Decoloración e hinchazón de la piel debidas a hemorragias bajo la superficie.
- Cortes y rasguños (laceraciones y abrasiones): Roturas en la piel que pueden sangrar e infectarse si no se limpian adecuadamente.
- Esguinces y distensiones: Dolor, hinchazón y limitación del movimiento en una articulación o músculo debido a un estiramiento excesivo o desgarro de ligamentos o músculos.
- Quemaduras leves: Piel enrojecida y dolorida que puede ampollarse, normalmente causadas por un breve contacto con un objeto o líquido caliente.
- Golpes e hinchazón: Zonas elevadas en la piel como consecuencia de golpes o caídas.
- Hemorragias nasales: Sangrado de la nariz, a menudo causado por un traumatismo o por aire seco.
- Astillas: Pequeños trozos de madera u otros materiales incrustados en la piel, que provocan dolor y una posible infección.
