Esguinces y distensiones
Entender los esguinces y las distensiones
Los esguinces y las distensiones son lesiones frecuentes que afectan a los músculos y los ligamentos.
Un esguince implica el estiramiento o desgarro de los ligamentos, las resistentes bandas de tejido fibroso que conectan los huesos entre sí en las articulaciones.
Una distensión implica el estiramiento o desgarro de músculos o tendones, los cordones fibrosos de tejido que conectan los músculos a los huesos.
Estas lesiones suelen producirse por caídas, torceduras o golpes directos en el cuerpo.
Concertar una cita
Si observas estos síntomas en tu hijo y te preocupa un posible esguince o distensión, es importante que solicites una evaluación completa a un profesional sanitario.
Concertar una cita con nosotros puede ayudarte a obtener un diagnóstico adecuado y a desarrollar un plan de tratamiento eficaz para tratar la lesión de tu hijo y favorecer su curación.
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Lesiones
Cómo reconocer los síntomas de los esguinces y las distensiones
Es posible que notes varios signos en tu hijo que podrían indicar un esguince o una distensión:
- Dolor: Dolor inmediato en el lugar de la lesión, que puede empeorar con el movimiento.
- Hinchazón: Hinchazón alrededor de la articulación o músculo afectado, que puede desarrollarse rápidamente.
- Hematoma: Decoloración o hematoma alrededor de la zona lesionada.
- Movimiento limitado: Dificultad para mover la articulación o el músculo afectados, o incapacidad para soportar peso.
- Espasmos musculares: Contracciones o espasmos musculares involuntarios y repentinos alrededor de la lesión.
- Sensibilidad: Sensibilidad al tacto alrededor de la zona lesionada.
