Laceraciones
Comprender las laceraciones
Las laceraciones son cortes o desgarros profundos en la piel o la carne, a menudo causados por objetos punzantes o traumatismos.
Estas heridas pueden variar en gravedad, desde pequeños cortes que requieren simples primeros auxilios hasta laceraciones profundas que pueden necesitar intervención médica, como puntos de sutura o reparación quirúrgica, para favorecer una curación adecuada y evitar complicaciones.
Concertar una cita
Si observas estos síntomas en tu hijo y te preocupa una laceración, es importante que un profesional sanitario te haga una evaluación completa.
Concertar una cita con nosotros puede ayudarte a obtener un diagnóstico adecuado y a desarrollar un plan de tratamiento eficaz para tratar la herida de tu hijo y garantizar una curación correcta.
Ponte en contacto
Lesiones
Cómo reconocer los síntomas de las laceraciones
Puedes notar varios signos en tu hijo que podrían indicar una laceración:
- Corte visible: Rotura perceptible en la piel, que puede ser profunda y dejar al descubierto tejidos subyacentes.
- Hemorragia: Hemorragia de moderada a grave de la herida, que puede no detenerse fácilmente.
- Dolor: Dolor importante en el lugar de la lesión, que puede aumentar con el movimiento.
- Hinchazón: Hinchazón alrededor del corte, que puede aparecer poco después de la lesión.
- Hematoma: Decoloración o hematoma alrededor de la herida.
- Bordes de la Herida Abiertos: Los bordes del corte pueden estar separados o entreabiertos, lo que indica una laceración más profunda que podría requerir puntos de sutura.
- Residuos en la herida: Presencia de suciedad, cristales u otros materiales extraños en la herida, que pueden aumentar el riesgo de infección.
