Anemia Falciforme
Comprender la enfermedad de células falciformes
La enfermedad de células falciformes (ECF) es un grupo de trastornos hereditarios de los glóbulos rojos caracterizados por la presencia de una hemoglobina anómala, denominada hemoglobina S. Esta hemoglobina anómala hace que los glóbulos rojos se vuelvan rígidos, pegajosos y con forma de media luna o de hoz.
Estas células deformes pueden bloquear el flujo sanguíneo en los vasos pequeños, provocando dolor y daños en los órganos.
La anemia falciforme es una enfermedad de por vida que puede dar lugar a complicaciones graves.
Concertar una cita
Si observas estos síntomas en tu hijo y te preocupa la anemia falciforme, es importante que solicites una evaluación completa a un profesional sanitario.
Concertar una cita con nosotros puede ayudarte a obtener un diagnóstico adecuado y a desarrollar un plan de tratamiento eficaz para controlar la enfermedad de tu hijo, reducir los episodios de dolor y prevenir complicaciones.
Ponte en contacto
Enfermedades crónicas
Cómo reconocer los síntomas de la anemia falciforme
Puedes notar varios signos en tu hijo que podrían indicar la enfermedad de células falciformes:
- Episodios de dolor (crisis drepanocítica): Dolor repentino e intenso, a menudo en el pecho, el abdomen, los huesos o las articulaciones, causado por la obstrucción del flujo sanguíneo.
- Anemia: Fatiga persistente, palidez y dificultad para respirar debido a un recuento bajo de glóbulos rojos, ya que las células falciformes se descomponen más fácilmente que las normales.
- Hinchazón: La hinchazón de manos y pies, conocida como dactilitis, suele ser un signo precoz de la enfermedad de células falciformes en los lactantes.
- Infecciones frecuentes: Aumento de la susceptibilidad a las infecciones debido al daño del bazo, ya que éste ayuda a combatir las infecciones en el organismo.
- Retraso del crecimiento y de la pubertad: Crecimiento más lento y retraso de la pubertad, debido a la anemia crónica y al consumo de energía del organismo para gestionar los frecuentes episodios de dolor.
- Ictericia: Coloración amarillenta de la piel y los ojos, debida a la descomposición de los glóbulos rojos.
- Problemas de visión: Los daños en la retina, la capa de tejido sensible a la luz situada en la parte posterior del ojo, pueden provocar problemas de visión.
