
Para un niño con TDAH, un día normal puede sentirse como una larga lista de sorpresas. ¿Cuándo nos vamos? ¿Qué sigue después de la cena? ¿Dónde están mis zapatos? Las rutinas quitan la incertidumbre del día. Cuando los mismos pasos ocurren en el mismo orden, su hijo gasta menos energía en recordar qué hacer, y usted pasa menos tiempo repitiendo las cosas. Este artículo se enfoca en el lado práctico: crear rutinas matutinas y de la hora de dormir, dar instrucciones que se queden y mantener a todos en casa en la misma sintonía.
Por qué las rutinas ayudan a los niños con TDAH
El TDAH hace que sea más difícil planear, tener varios pasos en mente y cambiar de una tarea a otra. Los adultos a menudo manejan estas tareas por sí solos sin pensarlo. Una rutina funciona como un ayudante externo para esas habilidades. Con el tiempo, los pasos que se repiten todos los días se vuelven hábitos, y los hábitos requieren mucho menos esfuerzo. Las rutinas también reducen las discusiones, porque "esto es lo que siempre hacemos" es más fácil de aceptar que una nueva petición cada vez.
Cómo crear una rutina matutina
Las mañanas suelen ser el momento más estresante en una casa con TDAH. Algunos cambios pueden hacerlas más llevaderas.
- Haga todo lo que pueda la noche anterior. Saque la ropa, prepare la mochila, firme los papeles de la escuela y ponga los zapatos junto a la puerta.
- Mantenga la lista corta. Despertarse, baño, vestirse, desayuno, cepillarse los dientes, zapatos y mochila. Con cinco o seis pasos es suficiente.
- El mismo orden todos los días. No cambie el orden. La idea es que su hijo no tenga que pensar en ello.
- Deje las pantallas para el final. Si se permite tiempo de televisión o tableta en la mañana, que sea solo después de que todo lo demás esté hecho. Apagar una pantalla para vestirse es mucho más difícil que ganársela después.
- Planee para el medicamento. Si su hijo toma medicamento para el TDAH en la mañana, hágalo parte del desayuno para que no se olvide. Pregúntele a su pediatra si el horario no parece funcionar bien.
Cómo crear una rutina para la hora de dormir
Muchos niños con TDAH tienen dificultad para calmarse y quedarse dormidos, y los niños cansados tienen más dificultad para poner atención al día siguiente. Una rutina constante a la hora de dormir ayuda al cuerpo a aprender cuándo es hora de descansar.
- Elija una hora fija para acostarse y despertarse, y manténgalas lo más parecidas posible los fines de semana.
- Apague las pantallas al menos una hora antes de dormir. Mantenga los teléfonos, tabletas y televisores fuera de la recámara.
- Siga los mismos pasos tranquilos cada noche: baño o regadera, pijama, cepillarse los dientes, leer juntos, apagar la luz.
- Mantenga la recámara fresca, oscura y silenciosa. En un verano de San Antonio, un ventilador o un cuarto fresco pueden hacer una gran diferencia.
- Evite la cafeína, incluyendo refrescos y té, especialmente en la tarde y noche.
Hable con su pediatra antes de dar cualquier ayuda para dormir, incluyendo melatonina. Si su hijo ronca fuerte, se despierta seguido o aún no puede dormirse después de semanas de una buena rutina, avísenos.
Use horarios visuales y herramientas
Los niños con TDAH a menudo recuerdan mejor lo que ven que lo que escuchan.
- Tablas con imágenes o palabras. Coloque una tabla sencilla en el baño, la recámara o junto a la puerta que muestre cada paso. Los niños más pequeños responden bien a las imágenes. Los niños más grandes pueden usar una lista de verificación.
- Temporizadores. Un temporizador visual que muestre el tiempo acabándose ayuda a los niños a entender "cinco minutos más".
- Contenedores y etiquetas. Dele un lugar a cada cosa. Un recipiente transparente para los zapatos, un gancho para la mochila, una canasta para la tarea.
Dé instrucciones que funcionen
Cómo pide las cosas importa tanto como lo que pide. Estos pasos aumentan la probabilidad de que su hijo le haga caso.
- Primero capte su atención. Acérquese a su hijo, haga contacto visual y diga su nombre. Llamar desde otro cuarto casi nunca funciona.
- Dé una instrucción a la vez. "Ponte los zapatos" funciona mejor que "Prepárate para salir".
- Sea específico y positivo. Diga qué hacer, no qué no hacer. "Camina adentro, por favor" en lugar de "Deja de correr".
- Pídale que lo repita. Esto le ayuda a recordarlo.
- Quédese cerca. Revise en uno o dos minutos y felicítelo cuando lo haya hecho.
Recompense lo que quiere ver
Los niños con TDAH a menudo escuchan muchas más correcciones que elogios. Cambiar eso puede transformar el ambiente de su hogar.
- Elogie acciones específicas de inmediato. "Te vestiste antes del desayuno. Muy bien hecho" le dice a su hijo exactamente qué hizo bien.
- Pruebe un sistema de puntos o calcomanías. Los niños ganan puntos por completar los pasos de la rutina y los canjean por pequeñas recompensas, como elegir la cena, tiempo extra de lectura con un padre o una salida al parque.
- Haga que las recompensas sean frecuentes y pequeñas. Una recompensa al final del mes queda demasiado lejana para la mayoría de los niños con TDAH. Las recompensas diarias, o incluso en la misma hora, funcionan mejor al principio.
- Use consecuencias calmadas y predecibles. Cuando se rompe una regla, aplique una consecuencia breve que ya haya acordado, como perder un privilegio esa noche. Evite gritar o dar nalgadas. La AAP desaconseja el castigo físico.
Mantenga a todos los cuidadores en la misma sintonía
Las rutinas funcionan mejor cuando son iguales sin importar quién esté a cargo. Los niños con TDAH pueden confundirse, o poner a prueba los límites, cuando las reglas cambian entre padres, abuelos, niñeras o dos hogares.
- Escriba las rutinas de la mañana y de la hora de dormir y compártalas con todas las personas que cuidan a su hijo.
- Pónganse de acuerdo sobre las reglas principales, las recompensas y las consecuencias.
- Mantenga informados a los maestros. Una simple nota diaria o un mensaje por aplicación entre la casa y la escuela ayuda a detectar problemas a tiempo.
Espere contratiempos
Las rutinas nuevas tardan semanas en establecerse. Los días festivos, una enfermedad, un nuevo hermanito o el inicio de clases pueden desajustar todo. Cuando eso pase, vuelva a lo básico y siga adelante. Los avances pequeños y constantes importan más que una semana perfecta. Cuidarse usted mismo también cuenta. Un padre descansado y con apoyo tiene más paciencia para los momentos difíciles.
Para más consejos para padres, vea Información sobre el TDAH de la AAP en HealthyChildren.org y La página sobre el TDAH de MedlinePlus.
Cuándo llamarnos
Llamar su consultorio de A thru Z Pediatrics si las rutinas no están ayudando después de varias semanas de esfuerzo constante, si su hijo tiene problemas de sueño persistentes, si el comportamiento en casa o en la escuela está empeorando, o si tiene preguntas sobre los horarios o efectos secundarios de algún medicamento. También puede preguntar sobre la capacitación para padres en manejo de conducta, que la AAP recomienda como parte del cuidado del TDAH.
Llame al 911 o vaya a la sala de emergencias si su hijo corre peligro de lastimarse a sí mismo o a otros, o ante cualquier emergencia médica.
Para hablar sobre las rutinas y el plan de tratamiento de su hijo, solicite una cita.
Este artículo es información general, no un consejo médico. Si tiene inquietudes sobre la salud de su hijo, llame a su consultorio de A thru Z Pediatrics.