
Patrones de Sueño Irregulares:
Los niños pequeños necesitan alrededor de 10 horas de sueño adecuado para favorecer el funcionamiento normal de su cerebro. Si nota que su hijo tiene mucho sueño durante el día o no logra dormir bien por la noche sin despertarse una y otra vez, podría ser momento de consultar a un especialista en comportamiento. Esto podría ser un indicador de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o de depresión crónica, entre otras cosas.Problemas Estomacales:
Como padre, es probable que ya esté familiarizado con los dolores de estómago ocasionales. Sin embargo, las quejas frecuentes de dolor abdominal, junto con intolerancia a ciertos alimentos y estreñimiento, pueden ser señal de problemas subyacentes, ya sean mentales o físicos. Algunas investigaciones han relacionado los problemas gastrointestinales en los niños con la ansiedad y la depresión.Miedos Irracionales y Pensamientos Obsesivos:
Los niños con depresión o ansiedad suelen tener pensamientos obsesivos que opacan sus demás intereses e interfieren con su vida diaria. Por ejemplo, un niño con TOC podría sentirse obligado a lavarse las manos repetidamente varias veces al día. De manera similar, un niño que haya sido picado por una abeja podría desarrollar un miedo extremo a las abejas, lo cual puede afectar su estado social y emocional. Lo importante es saber que todos estos trastornos de comportamiento obsesivo pueden tratarse con métodos relativamente sencillos.Desinteresado y Retraído:
Los niños son naturalmente curiosos y apasionados por las cosas. También son muy sociables y, en la mayoría de los casos, disfrutan de la interacción social con otros niños. Sin embargo, un niño que está deprimido o que enfrenta una lucha interna podría volverse retraído socialmente y no poder participar en actividades divertidas. Podría perder el interés en cosas que antes le apasionaban, e incluso mostrar una timidez paralizante al entablar una conversación. En estos casos, es importante buscar la ayuda adecuada, donde el niño pueda sentirse seguro y capaz de expresar lo que está viviendo. Otros síntomas pueden incluir enojo explosivo, arrebatos irracionales, pensamientos oscuros y autolesiones. Comuníquese hoy mismo con nuestro equipo de expertos en pediatría de A Thru Z Pediatrics para recibir tratamiento conductual y una atención primaria pediátrica adecuada para el bienestar emocional y físico de su hijo.Este artículo es información general, no un consejo médico. Si tiene inquietudes sobre la salud de su hijo, llame a su consultorio de A thru Z Pediatrics.